13 de abril de 2014

Ramos

Hoy, domingo de ramos. Foto de Gaby.
Hoy es el domingo de ramos, el día que da inicio a las celebraciones de Semana Santa tras el fin de la Cuaresma. En el pueblo viene haciéndose la entrada de Jesús en Jerusalem a lomos de un borriquillo, al menos en los últimos años, aunque de todo ello ya hablamos hace un tiempo, aquí: Domingo de ramos.

Hoy solo quería recordar este día en el que los vecinos portarán sus ramos hasta la Iglesia, donde los bendecirá el cura y alguno de ellos los colgarán después en las ventanas y puertas de sus casas, para ampliar esa bendición a su hogar. Otra más de las tradiciones católicas que se convierte en costumbre popular.

Foto E.P. Mencía. Año 2007.
Foto Paulina Prieto. Año 2007.
Foto Paulina Prieto. Año 2011.

La señora Guadalupe, la de Vicente, madre de Inés, si no me equivoco... Foto E.P. Mencia. Año 2007.
Ramo en mi casa. Mi madre siempre lo pone. Tomillo y laurel.

Ramo en la casa de Antonio Garcia Cano, el fontanero.


12 de abril de 2014

Máquinas de coser

Por fin me decidí a aprender a coser. Tantos años viendo a mi madre dándole a la máquina, sacando de sus manos prendas de vestir, toallas decoradas, sábanas, reparaciones en bajos, rotos y enganchones, por fin, ya digo, cogí la máquina y voy descubriendo sus secretos. Y como yo, parece que mucha gente ha vuelto a darle al pedal (eléctrico) y a la aguja para hacerse ropa, bolsos, adornos para la casa. Y no necesariamente se hace porque salga más barato si no por el gusto de hacer, de usar tus manos y tu cabeza para convertir una tela en algo usable. Ahí está quizás la diferencia con las costureras de antes, cuando tener una máquina de coser era más cosa de la necesidad.




En mi casa siempre ha habido máquina, una Singer puesta en una mesa de Sigma que mis padres compraron al poco tiempo de llegar a Santurtzi. Mi madre siempre ha sido mañosa y ya en el pueblo se hacía, a mano, su propia ropa, sin que nadie la enseñara, con su intuición. 



Al llegar, decidió comprar una máquina y aprendió de forma autodidacta, con la puntual ayuda del comercial de la Singer, que te daba las primeras nociones de cómo usarla. Con ella se ganó un dinerillo, cosiendo delantales para Quico, un vecino de Congosta que estaba aquí instalado y que fue también el que les prestó el dinero para comprar el piso. Durante años cosió delantales y los llevó en pesados fardos, andando, desde Santurtzi a Sestao.


Máquina de coser Wertheim, la de mi abuela, aún en uso. Se la compró mi abuelo y cose estupendamente. Ahora la tiene mi tía Paulina.






En las casas de Ayoó, las mujeres también han cosido a máquina. En muchas, muchísimas casas hay una máquina. Comprar ropa no siempre quedaba a mano y tener máquina facilitaba tener a la familia surtida de prendas. Incluso algunas mujeres cosían por encargo.

Esta foto la colgó en la página de Facebook de Santibáñez Marise Rey Majado. Es de un curso que la casa Singer dio en Santibáñez, en el comedor de la casa de su abuelo. No estaba fechada, pero por el aspecto, yo diría que es de los años 40.
La máquina de coser era una oportunidad de trabajo para las mujeres y las marcas más conocidas organizaban cursos para que se aprendiera a usarlas y, claro, se compraran una. De ahí viene esta foto de mujeres cosiendo en un curso en Santibáñez. 


También mi padre me indicó que en este solar antes estaba la casa del Ti Valentín (el mismo que tenía la panera en la Audiencia) y que aquí venían a aprender a coser jóvenes como Elisa, Angélica, Aurea, mi tía Paulina. Les enseñaba Rosa, la hija mayor del Ti Valentín, que era modista.



Esta Singer no está en Ayoó, está en Donosti, en la casa de Loli, la madre de mi amiga Yosune. Ella, costurera avezada, apartó su máquina nueva y sigue cosiendo con su vieja Singer de cabeza negra, toda una joya.

10 de abril de 2014

La primavera la sangre altera

La primavera la sangre altera, dice el refrán... a estos perrillos de los barrios de abajo les da un poco lo mismo la época, porque esta efusión afectiva la registré en verano...



Ante la presión mediática, deciden seguir con lo suyo un poco más abajo...


8 de abril de 2014

La Iglesia por dentro: asientos

¿Alguien se imagina lo que sería entrar en la Iglesia del pueblo y verla sin bancos? Se vería enorme pero vacía, extraña... Para escuchar a los sacerdotes, sus homilías, sermones, lecturas, tenemos los bancos en los que nos sentamos... aunque a veces aquello parece una clase de gimnasia, ahora de pie, ahora sentados y ahora, de rodillas (esto, cada vez menos).


La iglesia en la Semana Santa de 1995, cuando estaba en obras. Se ven las paredes en piedra.

Los bancos de la iglesia se han ido renovando, yo todavía recuerdo cuando había bancos toscos, sin respaldo, alguno de los cuales se llevaron después a la ermita de San Mamés. 


También había un espacio más amplio para los reclinatorios, pero ahora apenas si quedan un par de ellos junto al confesionario y ya no van los feligreses con él hasta el templo.





Ahora tenemos un buen número de filas de asientos con respaldo y con reposapies (o bien para arrodillarse), barnizados, de calidad.




También me he fijado que hay alguno (no muchos) donados, en los que aparece una chapa con el nombre del donante.



En el altar también hay un par de bancos, alguno ya necesitado de una reparación.




En esta foto y en las siguientes, detalle del banco. Tambien se aprecia cómo la chapa de la madera está levantada.



27 de marzo de 2014

Detalles

La belleza se encuentra en los pequeños detalles y más cuando nos fijamos en esas ventanas y puertas de nuestras viejas casas. La construcción en Ayoó, sobre todo la de las edificaciones de barro, eran prácticas, poco dadas a decoraciones  y elementos superfluos. Pero alguno se cuela... 

Dos incisos: 

Que conste que he hecho un poco de trampa porque he metido en esta selección de fotos un par de ellas que no son de Ayoó, pero que me parecieron tan bonitas, que me disculpo a mi misma. 

Lo de los números en la puerta no es decoración, pero me encantan y me los permito.

Detalle de la decoración de una ventana de la casa de los Barrio en la calle de la Iglesia.
Abajo, la decoración completa en la ventana.


Puerta en una casa de la calle Peñacabras.
Otra puerta en la calle Peñacabras.

Puerta también en la calle Peñacabras.

Congosta, calle Calzada.

Congosta, calle Calzada.

Soporte de balcón en la calle Corrales.

Dibujos en una pared revocada.

Bajotejado en una calle de El Canto

Madera decorada que encontré en los restos de una vieja casa.

Ventana decorada en una casa de Piornedo, en Los Ancares gallegos.

Decoración en la jamba de una puerta en Castrocalbón.


25 de marzo de 2014

Una de refranes

Hace bastante tiempo que no doy un repaso al refranero, así que hoy recojo alguno de los refranes y dichos que he escuchado en casa o entre los vecinos del pueblo y que tienen que ver con comentarios sobre comportamiento, sobre la forma de ser y hacía donde camina una persona. Ahí van unos cuantos:

Cambiarás de molinero pero no de ladrón. 

Muy propia para los días que vivimos, jaja... cambiarás de alcalde pero no de ladrón, cambiarás de ministro pero no de ladrón... El dicho venía de pago de la maquila, la parte proporcional que se llevaba el molinero cuando se molía. En los artículos que dediqué a Santibáñez se explicaba todo este proceso: Memoria de Santibáñez (2) y Memoria de Santibáñez (3).


El que encuentra casa hecha no sabe el barro que se echa. 

Este me lo dijo mi padre este verano en una conversación, me gustó mucho por que tiene que ver con la construcción que tanto me gusta, el barro, los adobes. La moraleja, como si no se trabaja algo no se aprecia el esfuerzo que lleva (¡¡¡y de paso aprender a diferencias los verbos y sus haches!!!).


Del dicho al hecho hay mucho trecho. 

Un clásico, mejor obras que palabras que se lleva el viento.


Ve la paja en el ojo ajeno y no ve la viga en el suyo. 
Dime de que presumes y te dire de que careces. 

Dos refranes para algo similar, el que ve las faltas en los demás y no en si mismo.


Dime con quién andas y te diré quién eres. 

O la importancia de los amigos y quienes te rodean a la hora de llevarte por un camino u otro. Este otro refrán clásico viene a decir lo mismo: Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.


Y aquí, una tanda de refranes para decir que el que sale torcido... torcido sigue y el que no tiene..., no tiene (cabeza, firmeza, seguridad, palabra o lo que cuadre): 

Palo que nace doblao, no sirve pa cayao 
Donde no hay mata no hay patata
No esperes peras del olmo / No le pidas peras al olmo.


Aunque como los refranes siempre hay uno que le lleva la contraria a otro, para los tres anteriores, ahí va este: 

Cría buena fama y échate a dormir, cría mala fama y trabaja hasta morir.

18 de marzo de 2014

Concurso de vocabularios

Cuando comencé el blog, en 2008, uno de los temas que más me apetecía tocar era realizar una recopilación de todos los lugares de Ayoó, esos sitios que nos rodean y que tienen un nombre, algunos muy conocidos como El Coito, Ayoó Pequeñino o Valseco y otros que yo ni había escuchado, como Veigarranas. Para ello la colaboración de mis padres fue esencial, claro, pero además estuve buscando por aquí y por allá para encontrar la raíz etimológica de cada palabra, para saber de dónde venía. Como yo no sé mucho de eso, claro, busqué documentos, otras webs, diccionarios... Así di con una asociación que velaba por la protección, recuperación y recopilación de la lengua zamorana, Furmientu. Alguno de sus colaboradores me ayudaron, me corrigieron y me completaron lo que yo iba preparando. En Furmientu organizaban un concurso de vocabularios tradicionales y me invitaron a presentarme, pero aún tenía mi “Palabrero ayoíno” en pañales, los topónimos sin completar... y me parecía que no tenía aún un buen trabajo. Este año anunciaron una nueva edición, la octava y, sorprendentemente, la última. Y un poco por curiosidad y por que pensaba que ahora si tenía bastante que ofrecer, presenté mi trabajo. Es un concurso muy pequeño y no he ganado, he quedado finalista, lo que, como dice ya sabéis quien, “es un motivo de gran orgullo y satisfacción”. Me han llamado para darme las gracias, me han mandado unos cuantos libros de temática zamorana y han colgado en su web el trabajo presentado.



Todo ha desfilado ya por este blog e incluso están recogidas en otro blog que tengo un poco en el olvido, llamado también Palabrero Ayoíno. Os dejo los enlaces para que todo aquel que tenga curiosidad pueda echar un vistazo.



Web de Furmientu, enlace a los vocabularios presentados en esta edición y en las anteriores:






Blog Palabrero Ayoíno